No me digas qué es lo que quieres, sino lo que NO quieres.
Puede que sea más transparente que tú, pero en el fondo sabes que queremos lo mismo, aunque en distintos tiempos y en distinos lugares, y me atrevería a decir que con distintas personas.
Son tristes las noches de vagar por las calles, de danzar por los mares, y de miradas al firmamento...
Dulce condena el vivir así...
¿Y al final esto solo fué un experimento? ¿despues de mil palabras caducó la licencia de cuentacuentos o algo parecido?
ResponderEliminarUna voz que gritó mientras el frío pegaba fuerte, y no se atrevió a desnudarse frente a todos, a pesar del esfuerzo de colorear el envoltorio para este par de prosas hoy olvidadas...